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Title: Ojalá fuese una historia ficticia, pero es una realidad
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EL MURO DE SAN JUAN Ojalá fuese una historia ficticia,  pero es una realidad "Nunca imaginé que mi vocación se pondría...
EL MURO DE SAN JUAN

Ojalá fuese una historia ficticia, 
pero es una realidad



"Nunca imaginé que mi vocación se pondría tanto a prueba", reconoce la enfermera que de heroína pasó a ser víctima, y villana para otros.

Por: Ervin San Juan

Se inició como enfermera hace casi cinco años, y este 2020 se dio la oportunidad de empezar labores en lo que sería su “nuevo hogar hospitalario”. Fue un alivio, pues ya no viajaría a la ciudad donde laboraba…

Según sus palabras, ama ser enfermera; es su vocación cuidar y servir a los pacientes. Lo hace con pasión; es feliz por ser útil a su prójimo. Cuando puede y el tiempo lo permite, siempre está dispuesta a dar palabras de aliento. El cansancio no es ningún obstáculo para dar siempre lo mejor de su trabajo.

“Tengo que tratar con pacientes en el Intensivo por largas horas, durante las cuales no puedo comer ni beber nada; tampoco puedo quitarme el equipo protector una vez que me lo he puesto. A veces es difícil respirar, y es cansado todo el protocolo que conlleva protegernos”, comenta.

“Pero quizá lo más difícil es la distancia física que debemos mantener de los pacientes, que se acentúa, además, porque vamos completamente cubiertos. Esto hace que se pierda la conexión humana; sin embargo, siempre buscamos la forma de darles confianza y no infundir temor”, comenta.

Todo cambió cuando se dio la noticia, el 10 de mayo, de que ella junto a sus compañeras dieron positivo. Un Día de la Madre que se tornó gris cambió su historia, a pesar de que ella sabía que estaban expuestas y las posibilidades de contagiarse eran altas. Su asignación era el área de Intensivo, una zona de alto riesgo.

Su historia cambió; es evidente. Han pasado cinco días de que se encuentra aislada en su hogar, y su estado de ánimo es conmovedor. “Si Dios decide que debo partir, estoy preparada; sé que estaba haciendo lo que más me gusta, y di lo mejor. Más que un trabajo, ha sido una pasión servir”, menciona.

Su voz se quebranta; una pausa, un silencio que dice mucho; un lamento seguido de lágrimas. “Lo triste es escuchar palabras que laceran el alma y sangran el corazón”, expresa, al referirse a quienes han sido sus vecinos y amigos, y ahora piden que se la lleven, “antes de que nos contamine”, entre otras expresiones denigrantes y discriminatorias, que las dejo a su imaginación.

Hoy vivimos una guerra en la cual nos enfrentamos a un enemigo “invisible”. En esta guerra, como en todas las guerras, hay cientos de héroes que luchan en silencio hasta el cansancio, y, lamentablemente, en muchos casos, exponiendo sus vidas.

Cómo decirles a mis hermanos chapines que el enemigo es la pandemia del Covid-19, no las personas que por una razón u otra han salido contagiadas. En este caso, las enfermeras, los médicos y otras personas que están en el hospital. Todos ellos trabajan haciendo un gran esfuerzo por salvar vidas, hasta desfallecer de cansancio, desde que esta terrible pesadilla comenzó.

“Sabe, estoy muy animada; me retroalimento orando, leyendo la Biblia, escuchando alabanzas, y sé que a pesar de estar preparada para lo que Dios decida, bendigo y pido al Padre por mis vecinos para que no pasen por esta dura prueba. Y si el Señor me permite la vida, esta experiencia será testimonio de fe…”, se escucha tan dulce esta expresión.

Concluyo… y ahora soy yo el que quiere llorar, y, con un nudo en la garganta, me quedo corto en palabras.

Ella, una persona muy noble, carismática, calidad de persona, pasa por una dura experiencia.

Aislada junto a su familia, no cuentan con un cuarto donde ella pueda estar.

Esta semana llegó el Ministerio de Salud, y esperan los resultados del hisopado que hicieron a su familia.

Su esposo no tiene trabajo.

Su hijo, ayer fue despedido.

Hace poco más de dos meses perdió a su padre.

Su madre, a raíz de ello, sufrió un derrame. Ella ignora por lo que están pasando, pues la están cuidando de no darle malas noticias.

Lo triste, una comunidad que la rechaza.

Una oración al Padre, y así concluye nuestra información.

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