Por Redacción
Con la imposición de la ceniza en la frente de los fieles, este 18 de febrero, Miércoles de Ceniza, es como se marca el inicio de un tiempo de reflexión espiritual, preparación y penitencia para miles de católicos, previo a la Semana Santa.
Durante este día, los fieles católicos acuden a los templos para participar en la imposición de la ceniza, un rito simbólico que recuerda la fragilidad de la vida humana y la importancia del arrepentimiento. Dicha ceniza, elaborada con palmas bendecidas del Domingo de Ramos del año anterior, se coloca en la frente de los creyentes en forma de cruz.
En San Juan Sacatepéquez, los fieles, cofradías y hermandades, también se preparan para este tiempo litúrgico de la Cuaresma. En la parroquia San Juan Bautista de San Juan Sacatepéquez, se oficiaron seis misas especiales en los horarios de 6:30, 8 y 10, 12, 16 y 19 horas.
Además, se llevaron a cabo misas en diferentes comunidades como en Cruz Blanca, Chivoc, La Ascensión, Loma Alta, Lo de Mejía y Sajcavillá.
De igual manera, la iglesia recordó que el Miércoles de Ceniza es día de ayuno, por lo que cada católico que participó evitó una o dos de las comidas en ese día, con el fin de demostrarle a Dios el arrepentimiento, y para dominar el cuerpo.
La práctica tiene su raíz en textos del Antiguo Testamento. En Génesis 3:19 se afirma: “Polvo eres y al polvo volverás”, recordando la fragilidad del ser humano y su dependencia del Creador. Además, el rito fue adoptado por la Iglesia católica, mencionándose oficialmente por primera vez en el Sínodo de Benevento en 1091.
